lunes, 30 de noviembre de 2015

EL SISTEMA DE RESERVA FRACCIONARIA Y LA CREACIÓN DE DINERO BANCARIO


Una de las características fundamentales de nuestro sistema financiero es la capacidad que tienen los  bancos para crear dinero. En efecto, los bancos tienen el poder de crear dinero, un dinero que recibe la denominación de dinero bancario. Aunque son los bancos centrales los que tienen el monopolio de la creación de dinero, lo cierto es que la mayor parte del dinero que circula por la economía ha sido creado por los bancos.

La gente corriente no es consciente de hasta dónde llega esta capacidad de los bancos para crear dinero de la nada (de hecho, es de las cosas que más sorprenden a los alumnos cuando las explicas en clase), así que dedicaremos una pequeña entrada a explicar la creación de dinero bancario y el sistema de reserva fraccionaria, que es el que hace posible dicha creación de dinero.

Pero para explicar el sistema de reserva fraccionaria es preciso explicar cómo se originaron los bancos. Como tantas otras cosas en la economía, los bancos surgieron de forma natural (o si queréis, accidentalmente), sin que mediara ningún plan perfectamente orquestado por una instancia superior. En un principio, nacieron a partir de la actividad de los orfebres. Como estos manejaban materiales muy valiosos, contaban con cajas de seguridad para dificultar que fueran asaltados por ladrones.


Los primeros banqueros fueron los orfebres que custodiaban los depósitos de sus clientes

Con el tiempo, como a menudo les sobraba espacio en sus cajas fuertes, los orfebres alquilaron el uso de las mismas a aquellas personas que también quisieran proteger sus joyas o monedas de oro. Como comprobante de que tenían oro guardado en la caja de seguridad del orfebre, los depositantes recibían un documento o resguardo que así lo certificaba. Como pagar con oro era engorroso y acarreaba muchas molestias, estos resguardos comenzaron a ser aceptados como medio de pago, y así es como nacieron los billetes que hoy conocemos. En un principio, por tanto, cada banco emitía sus propios billetes, y a partir de ahora hablaremos de bancos y no de orfebres porque la actividad bancaria no tardó en superar en volumen e importancia a la orfebrería. Solo cuando cada estado concedió el monopolio de emisión de moneda a un determinado banco nacieron los bancos centrales tal y como los conocemos.

Pero lo que a nosotros nos interesa es otra cosa. Al mismo tiempo que se extendía el uso de los billetes como medio de pago en sustitución del oro, los banqueros se dieron cuenta de que no tenían por qué mantener en sus cajas fuertes todo el oro que recibían en depósito. Como era poco probable que todos los depositantes reclamasen su oro al mismo tiempo, podían prestar una parte (por el que obtenían una jugosa rentabilidad) y mantener como reserva tan solo una fracción del mismo. De ahí viene el nombre de sistema de reserva fraccionaria que recibe nuestro sistema bancario.

Como os podéis imaginar, este sistema permitió una gran expansión de la economía, pues se facilitaba el crédito y la financiación de la inversión, pero también trajo inestabilidad financiera, ya que bastaba con que los clientes de un banco desconfiaran de que este pudiese devolverles el dinero de sus depósitos para que se generase un pánico bancario y, efectivamente, el banco fuese incapaz de devolverles su dinero.

Para evitar esta inestabilidad nacieron los bancos centrales. Por un lado, los bancos centrales eran "prestamistas de último recurso", de modo que si un banco era víctima de una oleada de pánico bancario contase con una entidad a la que recurrir para solicitar ayuda.


La necesidad de prevenir los pánicos bancarios estuvo en el origen de los bancos centrales.

Pero los bancos centrales también ejercían labores de supervisión del sistema bancario. Dentro de esta labor de se encuadra el establecimiento de un coeficiente de cajaComo ya dijimos en otra entrada, el coeficiente de caja es el porcentaje de sus depósitos totales que los bancos deben mantener en una cuenta abierta en el banco central. El banco central obliga a mantener este coeficiente para que los bancos puedan hacer frente a las retiradas de efectivo de sus clientes. Pero lo que a nosotros nos interesa es que el coeficiente de caja determina de forma directa la capacidad que tienen los bancos para crear dinero bancario.

Para comprobarlo, vamos a imaginar el caso de un sistema bancario con un coeficiente de caja del 10% y un individuo que deposita 1.000 € en su banco:

  • Un individuo A deposita 1.000 € en el banco X. Como hay un coeficiente de caja del 10%, el banco X deposita 100 € en su cuenta del banco central y presta los 900 € restantes a otro individuo AA, que los utiliza para comprar algo al individuo B.
  • El individuo B deposita sus 900 € en el banco Y. El banco Y deposita 90 € en el banco central cumpliendo con su coeficiente de caja y presta los 810 € restantes a otro individuo BB, que los utiliza para pagarle una deuda al individuo C.
  • El individuo C deposita sus 810 € en el banco Z. En cumplimiento del coeficiente de caja, el banco Z deposita 81 € en el banco central y presta los 729 € restantes al individuo CC, que los utiliza para comprar algo al individuo D.
Como vemos, en solo tres pasos, el sistema de reserva fraccionaria ha creado 2.710 € a partir de una cantidad inicial de 1.000 €. En un principio, el individuo A contaba con 1.000 €. Al finalizar los tres pasos, el individuo A sigue contando con 1.000 €, pero al mismo tiempo, el individuo B tiene 900 € y el individuo C cuenta con 810 €.

Por no eternizar el ejemplo, nos hemos centrado en los tres primeros pasos, pero los bancos podrían seguir creando dinero bancario mientras les quede dinero que seguir prestando a otros clientes después de satisfacer la exigencia del coeficiente de caja.

Lógicamente, los bancos podrán crear más dinero cuanto menor sea el coeficiente de caja exigido por el banco central. Aunque no lo desarrollaremos por no añadir complejidad a nuestra entrada, aplicando la fórmula de una progresión geométrica se puede deducir que la cantidad total de dinero bancario que se puede crear es igual al cociente entre el dinero de curso legal y el coeficiente de caja expresado en tanto por uno. Si aplicamos esa fórmula a nuestro ejemplo, llegamos a la conclusión de que a partir de los 1.000 € iniciales del individuo A se podría generar una cantidad final de 10.000 € en la economía.

Por supuesto, esta fórmula solo sería exacta si los individuos mantuviesen todo el dinero en el banco. Si las personas tienen mucho dinero en efectivo, los bancos contarán con menos dinero para prestar a otros clientes y la creación de dinero bancario será menor. Obviamente, la creación de dinero bancario es un gran negocio para los bancos, de ahí que estén tan interesados en que realicemos la mayor parte de nuestras operaciones a través de las cuentas bancarias (y de ahí su ansia en que domiciliemos los recibos, cobremos nuestra nómina a través del banco, paguemos con tarjeta, etc.).

Por otro lado, si la creación de dinero bancario del ejemplo os ha sorprendido, tened en cuenta que el coeficiente de caja impuesto por el BCE está en el 1%, es decir... ¡los bancos crean dinero con el 99% de nuestros depósitos!

El sistema de reserva fraccionaria es muy criticado por muchos economistas. Las principales críticas se centran en la inestabilidad que genera en el sistema. Tengamos en cuenta que los bancos crean dinero al conceder préstamos, por lo que la creación de esas montañas de dinero descansan sobre la creación de montañas de deuda, lo que siempre genera riesgos. Los más críticos son los economistas de la escuela austriaca, que llegan a pedir el establecimiento de un coeficiente de caja del 100%, es decir, que los bancos no puedan prestar nada del dinero que depositan sus clientes.

Por mi parte, no soy tan extremista. Creo en elevar el coeficiente de caja, pero los principales problemas de la banca me parece que están en otros aspectos, como la falta de transparencia, la importancia de la banca en la sombra, la falta de restricciones a su actividad desenfrenada, el enorme grado de financiarización de la economía, etc.

¿Y vosotros? ¿qué pensáis del sistema de reserva fraccionaria?



¿Alguien sabe para qué quieren crear tanto dinero los bancos?

2 comentarios:

  1. Todo economista que esté de acuerdo con el sistema de reserva fraccionaria, es tan ladrón como los propios BANKSTERS que dominan las finanzas globales. Pienso que la única razón para apoyar tal aberración financiera es la esperanza de llegar al gobierno y comerse parte de la torta.

    1. El valor agregado, entendido bajo la Teoría del valor-trabajo en la transformación de recursos a bienes y servicios que satisfagan necesidades, es la única medida honesta en la creación de riqueza. Por lo tanto, ninguna entidad tiene derecho a crear deuda sin un recurso intrínseco como contraprestación o contrapartida.

    2. Las única ley integra y honesta de las finanzas micro y macroeconómicas debería ser siempre la máxima de que los ingresos deben ser mayores que los egresos. Eso sostiene que el único medio para expandir la economía sea en base a productividad y ahorro vs especulación y endeudamiento.

    3. El sistema de creación de dinero nunca debería estar en manos del estado ni en manos de monopolios privados, y en cualquier caso, jamás debería estar centralizado. Debe ser un sistema austero basado en acuñación de oro/plata (único medio de pago con valor intrínseco mundialmente aceptado) debería ser local y con apertura al escrutinio y control de los depositantes. Y por supuesto que deberían en todo caso, siempre, mantener un coeficiente del 100 x 100.

    4. Me adelanto en refutar cualquier argumentación en contra de lo expuesto, diciendo que LA GIGANTESCA IRRESPOSABILIDAD y LA ABBERANTE DEHONESTIDAD de todos los economistas y banqueros que desde hace 300 años han apologizado la expansión crediticia y el intervencionismo de las economías planificadas visibles y ocultas (véase sociedad Fabiana), son los culpables de la debacle social, ambiental, política y financiera de la actualidad, la cual nos está llevando al riesgo de la extinción humana (ya sea que lo veas por el lado de la historia espontanea o que lo veas por el lado de la historia controlada y manipulada por los grupos de poder influyentes).

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